Susurrante seseo se sitúa serpenteando sigilosamente siguiendo sus sútiles simples secretos. Simulando sensualidad sencilla, siguiendo siendo sumisa; serpiente segura separa su singularidad sin ser sirvienta, sorprendiendo seguramente, siguiendo sus susurros sinceros, silenciando cualquier sonido.
lunes, 7 de mayo de 2012
Brad's biography
Bradd Pitt was born in Oklahoma on 18th December 1963.
At the age of 5, he and his family moved to Missouri. From 1982 to 1987 he
studied Journalism and left university and went to California. In California,
he got smalls parts in TV programmes and commercials.In 1991 he appeared in
Thelma and Louise, his first important film. Later that, in 2000, he married
Jennifer Anniston but in 2005 they broke up.
In 2001 he starred Ocean’s Eleven. Four years later,
he met Angelina Jolie.
Since then, he has starred in many films and has won
one Golden Globe.
Me encanta...
Me encanta esa sensación de
soledad,tranquilidad y conexión con la blanca e inmensa luna en la negra y
tenebrosa noche, que cubre todos y cada uno de los rincones, cuando miro por la
ventana sentada en la cama y me encandilo con su preciada presencia.
Como ponerse unos auriculares.
Primeramente,
este paso es obligatorio y crucial, localizar el objeto en cuestión; sea
grande, pequeño, mediano, blanco, rosa, a topos, con rayas, garabateado, con
estampados de flores… Cuando en nuestro campo de visión se haya visualizado al
elemento requerido, no le damos menor importancia a los demás objetos que
entornen a dicha pieza, ya que su uso no es imprescindible para esta simple y
delicada acción.
El segundo paso
viene a ser el que necesita coordinación para mover brazos, espalda, y párpados
al abrir y cerrar los ojos manteniendo el campo de visión intacto.
Teniendo la vista
fija en el objeto, nuestra columna vertebral se inclina lenta y
desapercibidamente, como una hoja de cerezo que se balancea delicadamente por
la brisa primaveral, que también acaricia los sutiles pétalos de las primeras
flores blancas y al mismo tiempo rosadas; o como el mítico paso de baile de
nuestro queridísimo rey del pop, Michael Jackson, en la canción de “Smooth
criminal”, pero eso ya sería una inclinación extrema de la columna vertebral y
piernas incluidas.( Para los que no sepan cual es este famosísimo paso de
baile, espero que sean pocos los ignorantes, consiste en inclinar el cuerpo
hacia el suelo, rompiendo toda regla de la gravedad, dejando los pies inmóviles
y seguir descendiendo poco a poco. )
Al llegar al
punto de tener la espalda precisamente ladeada, efectuamos el simple movimiento
de elevar el brazo hacia la superficie u otro lugar, sin dejar que se vuelva un
peso muerto y seguir manteniendo la fuerza para dominar el miembro, donde se
encuentre dicho objeto, hasta lograr alcanzarlo con la mano y agarrarlo con
fuerza, como una máquina de las ferias de peluches pero está claro, que con más
energía.
Teniendo el
deseado objeto entre manos, seguimos fijando la mirada en él sin perderlo de
vista. Si están enredados, como muchas veces podríamos encontrarnos con ese
problema, observamos el lío de cables que podría semejarse a una gran batalla a
muerte entre dos largas y seductoras Pitones, Pythonidae, que se envuelven en sí mismas o contra el cuerpo de su
oponente mordiéndole primero para inmovilizarla y más tarde estrangular a la
víctima hasta la asfixia provocándole así la muerte; desenredamos los dos finos
cables con la delicadeza que pondríamos al acariciar a una cría recién nacida
de cualquier animal que nos parezca irresistiblemente tierno.
Con los dos
extremos de los auriculares, uno en cada mano, como separando las dos cabezas
de un dragón con largo cuello escamado de la era medieval, elevamos las dos
extremidades superiores hasta la cabeza, a la medida de las orejas, que
casualmente está a la misma que a la de los ojos. Y finalmente, introducimos
los dos cabos, cada uno en su respectiva cavidad auditiva.
Relato de un naufrago
James
Wan, guionista y director de otras macabras películas como la célebre saga de
Saw, Dead Silence o una de sus recientes creaciones, Insidious, ha estrenado su
nueva película basada en el libro que recibió el premio Nobel de literatura en
el año 1982, “Relato de un naufrago” a pesar de que ha conseguido crear una
adaptación más sádica en comparación al relato original.
La
película está organizada en tres secciones, la primera parte nos muestra la
vida cotidiana transcurrida en los ocho meses que acontecen a la dicha estancia
en Mobile (Estados Unidos), nos presenta a varios personajes que acompañaran a
nuestro protagonista hasta que el trágico accidente acaba con sus vidas el cual
representa la segunda parte de la película, el infortunado accidente causado
por una de las tormentas formadas en el mar Caribe. No obstante, el percance
transcurre en unos breves instantes pero con una gran intensidad de emoción y
acción.
La
tercera parte consta del naufragio del protagonista que sucede durante un
periodo de diez días. Esta parte es la más importante e impactante, ya que
contiene mucha información y muchos sentimientos, también se muestra la parte
sangrienta de la película, en el momento de la lucha contra el tiburón que
acaba arrancándole el brazo. En esa situación se muestra la agonía que sufre el
personaje que ya no puede con su vida y desea morir en la balsa para acabar con
su sufrimiento causados por sed, hambre y soledad.
Finalmente
está el desenlace del libro, el naufrago llega a una costa de Cartagena
(Colombia) donde un hombre lo encuentra y lo recoge llevándolo con él hacia su
casa para atenderlo como es debido, ya que se requiere mucha meticulosidad, dado
su estado de salud que está gravemente afectada por la deshidratación y la
desnutrición.
En
conclusión, el director ha querido transmitir los sentimientos agonizantes que
padece el protagonista con mayor intensidad que no en los otros instantes donde
se muestran las esperanzas de vida.
Andrea
Martín Varón
Psicòpata
Muchas personas me van a tomar por loca al escoger esta palabra
tan rara y poco usual en nuestro vocabulario. De entre muchísimas otras que
existen en la lengua
española, he escogido esta por ese simple motivo, porque
no es común.
Es una palabra rara; tanto por su significado como por su
escritura y pronunciación.
Induce miedo en un ser, nerviosismo, terror y pánico. Es una
palabra que se introduce en tu cuerpo y te provoca escalofríos. Una palabra a
la que muchos pueden temer.
Muchas películas de miedo tratan sobre enfermos, gente no muy
bien psíquicamente, que asesinan a inocentes personas por placer o traumas
infantiles. Esos psicópatas pueden ser asesinos en serie que matan de una sola
vez o, tal vez, torturan a las victimas anteriormente y las agotan hasta desear
su propia muerte.
Y las dos gritaban con una voz ahogada, aunque con la fuerza
necesaria provocada por el pánico que recorría todo su cuerpo:
-¡No, no más! Ten piedad…
Y seguían chillando, suplicándome su mísera y estúpida vida, y
yo, más ganas tenia de seguir viendo su densa y oscura sangre, corriendo por
esa clara piel, cubierta de maquillaje y varias mentiras.
En ese momento, las dudas cubrieron mi manto de sangre fría.
Cogí una silla y me senté en frente de aquellas dos chicas, atadas y
amordazadas con algún que otro corte en las piernas, cara y brazos.
Estaban débiles, asustadas, con los ojos rojos de tanto llorar y
cansadas de tanto esfuerzo inútil para poder escapar, liberarse, de ese lunático que las tenía presas en ese frío
sótano, es decir, de mi.
Mi rostro se volvió completamente serio. Más tarde, empecé a
reírme. Ellas no lo entendían, me miraban con cara rara aun así, pude ver el
enorme pánico en sus miradas.
El terror se sembró en sus cuerpos perfectos.
Me levanté y di una vuelta alrededor de las dos muchachas;
pensativo, las miraba.
¿Debería darles ya la deseada muerte para poner fin a su
sufrimiento? Supuse que no. Era demasiada excitación acumulada mientras les cortaba
y veía como lentamente, la sangre manchaba su piel cada vez más gélida mientras
ellas gemían de dolor. Aún no les ha llegado la hora.
-¿Qué, piensas hacer con nosotras? -Se atrevió a preguntar una
de ellas, aunque su voz era temerosa.
Solté una carcajada sonora, me agaché y le cogí la cara con una
mano.
- Depende.
Puse rumbo hacia la puerta y las dejé ahí tiradas, como dos
trapos sucios y rotos, que hasta ellos, se merecerían mejor trato.
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